jueves, 16 de diciembre de 2010

Comida de Navidad


Y aunque parezca mentira en el departamento trabajamos, pero no es este lugar en el que hablar del trabajo. Así que contaré que hoy hemos tenido la comida de Navidad, que suena muy mal dicho así, pero ha consistido en reunirnos todos en un restaurante y durante un par de horas echar unas risas en ambiente distendido y relajado.

Lo que estaba claro es que hoy no era mi día. Después de atacar disimuladamente el vino el compañero Marcos y yo (Y no, Marcos no es un alter ego inventado para poder pimplarme dos copas de vino) hemos descubierto que se trataba de un duro peleón de los de batalla. Un sargento chusquero de vino de taberna curtido en mil y un envites, muy bien embotellado y con denominación de origen eso sí pero peleón de cojones. Viendo el panorama... Pues nos hemos pedido, ni cortos ni perezosos, una caña. Pero claro, el vino ya era un presagio que debía haber atendido, un oráculo al que he despreciado y unos hados a los que he faltado al respeto. Un error que he pagado caro ya que una vez pedida, como iba a dejar por beber esa maldita San Miguel (no han traído la botella, que si la llego a ver antes de probarla se la volvían a llevar derechita a la cocina). 2 de 2, hoy estaba por darle a la diana.

El resto de la comida decente. En mi caso carpaccio de ternera con queso (mejor el mío que el de otros presentes), ravioli con crema de setas y un tiramisú que me ha hecho envidiar a los del crocanti con chocolate.

Eso sí, las risas ya no me las quita nadie. Por cierto Mari: es, ha sido y será el hueso de la música ;-P

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Ayudar Jugando


Pues la verdad es que sí… Que sí, que ahora ya tengo vida. Entregado el TFC puedo decir que estoy realmente de rodríguez. Hasta el día 26 de diciembre ciertamente poco tenía yo que decir aparte de hablar constantemente del proyecto (la cena del departamento fue un breve excepción), pero ahora la cosa es distinta. Y por petición popular vía mail aquí estoy con una nueva entrada.

Y tanto he hecho que mi primer post será para anunciar que el blog no ha muerto y explicar una de las actividades hechas durante estas semanas. El resto de las entradas serán para ir explicando otras aventurillas o cafradas (bueno, si la cafrada es muy gorda tendré que auto-censurarme).

Así que vamos con la primera: las Jornadas Benéficas de Rol Ayudar Jugando.



Lo primero será presentar a Ayudar Jugando. Ayudar Jugando somos un puñado de tíos raros amantes de los juegos de tablero, simulación bélica, juegos de rol, juegos de cartas y demás que a través de organizar jornadas lúdicas en las que se busca que los asistentes se diviertan recaudan fondos para causas benéficas.

En este caso ayudamos a la campaña “Un Nen Una Joguina” de la parroquia de Sant Pere d’Octavià en Sant Cugat y a la asociación “Soñar Despierto”. Para más información ver la web: www.ayudarjugando.org

Eso sí, lo que no tiene desperdicio es la crónica del suceso… Básicamente nos reunimos en el Casinet d’Hostafrancs el viernes para dedicarnos a montar las mesas de juego, sillas, espacio de la ludoteca y sobretodo la tienda… O debería decir el fortín de los tenderos. Vendemos material en estado no perfecto (un libro al que una página está mal impresa, un juego de mesa al que le faltan un par de fichas, etc…) donado por tiendas o distribuidores afines a la asociación y se venden a precios reventados (un libro de rol de 40 euros a 6, por poner un ejemplo). Claro, después de 10 jornadas la gente nos conoce… y los frikis también.

Se personan allí sobre las 8 o 9 de la mañana (abrimos a las 10) como carroñeros oliendo carnaza. Revolotean alrededor de la entrada y se preparan como una manada de lobos… No, mejor, como una manda de hienas, los lobos tienen un porte digno. Total que cuando se abre la puerta (pocos locos se atreven a cruzarse en su camino) lo hacen con ganas de matar a todo lo que se interponga entre ellos y su dosis barata de libros y juegos. La primera mañana siempre es un infierno.

A partir de ahí la cosa se tranquiliza y empezamos a poder disfrutar de las rarezas que a veces encontramos por allí. Como por ejemplo esta joya de la cual vendimos dos ejemplares: Zombis Rubias. Solo diré que el subtítulo era: “Son rubias, son guapas, están muertas.” En dos palabras: Im Presionante. Por suerte me libré de largarme con uno de esos en la maleta, cosa que no todos los asistentes pudieron decir. Vale sí, somos seres abominables y despreciables por obligarles a llevarse eso… Pero es por los niños!!! ;-P




Hubo torneos de Magic, subastas benéficas y muchas pequeñas anécdotas como tener a todos los voluntarios pendientes de los controladores aéreos para saber si podían o no volver a casa (pues los hay de todas las partes de la península ibérica)(y vienen en sus días de vacaciones a currar aquí, que no es poco)

Al final decir que sacamos una recaudación de 12221 eurillos de nada con la cual esperamos ayudar a mucha gente.

Bueno vale, también conseguí la dedicatoria de un personaje célebre... (está firmando un libro que habla de él, lo juro).



Para mayores dudas, preguntad, no os cortéis. 

Ala, hasta la próxima.

viernes, 22 de octubre de 2010

Chinese Cocktail

Quién lo hubiera dicho pero al final les he hecho caso. Tengo un blog. Acerca de mi vida. Concretamente de mi vida este curso en el que estoy de rodríguez… Y mi primer post será una advertencia.

No, una advertencia no, una recomendación más bien. Pongamos al personal en situación. Estás en una cena de departamento, como uno de los becarios veteranos del departamento has colaborado preparando las pruebas que deben pasar los intensificadores de primer año (gente que entra al departamento por primera vez) y al final de la cena (sangría, necesito aclarar?) cuando vais a empezar la tanda de pruebas es cuando os traicionan.

Sí, traición. Los profesores del departamento, los encargados de los becarios de docencia precisamente, convocan a los dos más veteranos para un concurso. Un duelo de preguntas. Haces una pregunta, si el oponente falla bebe él, si acierta pillas tú. Hasta aquí todo bien. El problema era la bebida: Chinese Cocktail. Rodaja de limón con sal en un lado, café en el otro y un licor chino de 62º (me dijeron, yo ni lo miré).

Llegados a este punto hazme caso y…

1.- Deja el departamento. Huye. No es cobardía, es sensatez.

2.- Si pese al primer consejo decides quedarte, piensas que no será tan grave o crees que puedes aguantarlo… entonces te recomiendo que no le pongas demasiado café.

3.- Si pese a ello persistes después del primer trago descubrirás que debiste haber hecho caso al primer consejo. Pero ahora ya no hay vuelta atrás, estás metido de lleno y hay que llegar hasta el final. Mi consejo es este: sin piedad. La pregunta más jodida que puedas. Puede que después del primero te queden ganas de ser magnánimo. Pero no te dejarán escapar solo con uno…

4.- Finalmente, si no escapaste, no miraste la cantidad de café que le echabas y has llegado hasta aquí solo me queda una última recomendación. Procura tener alcaselser en casa.

Del resto de la cena y de las preguntas del concurso… lo siento pero “Lo que sucede en el chino, se queda en el chino”.